Molí de Ses Roques

Otro de los siete molinos harineros de Formentera que siguen en pie y que no nos permiten olvidar el pasado agricultor de la Pitiusa es el Molí De Ses Roques, construido en 1797 –es uno de los más antiguos- en la parte central de la isla, cerca de Sant Ferran es también testigo de la gran repoblación de Formentera, a finales del siglo XVIII.

El Molí de Ses Roques, en tiempos más recientes, fue incluso adaptado como edificación habitable, olvidando su función harinera, y absorbido por las edificaciones anexas. Pero hasta el estallido de la Guerra Civil española estuvo moliendo grano, e incluso hay fotografías en las que vemos las aspas movidas, vivas.

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