Es Cap de Barbaria

El Faro de la Mola no es el único que existe en Formentera. Desde mediados del siglo XX se estudiaba la necesidad de tener otra atalaya en el Cap de Barbaría, o Cabo de Berbería, y éste se levantó en 1972. Está telecontrolado desde Ibiza, y aunque no cuenta con la romántica historia y las leyendas de su hermano mayor, es una torre imponente sobre el cabo meridional de la isla, que nos asoma a la inmensidad del Sur del Mediterráneo.

Es Cap de Barbaria, Formentera

El trayecto que has de seguir hasta alcanzarlo (en bicicleta desde Sant Ferran, por ejemplo, por una estrecha carretera) es toda una experiencia vital. Poco a poco el paisaje se va deshumanizando, vas dejando atrás la civilización y el ruido, árboles y tapias se desvanecen y llegas a un paraje abierto, horizontal, ligero y aislado, sobre un acantilado de película y con un horizonte infinito. Probablemente una de las mejores puestas de sol del mundo. Seguramente habrás visto el camino recto que lleva hasta este faro en la película ‘Lucía y el Sexo’, conduciendo esa pequeña vespino en soledad mientras el viento le agitaba el cabello a Paz Vega (es el mismo que sale en el cartel de la película). ¡Pelos de punta!

Además, en el entorno del Cap de Barbaria existe una cueva que no mucha gente conoce, prehistórica y con salida al mar, en el que te puedes meter para acceder a unas vistas alucinantes, y conectar con nuestra naturaleza más atávica.