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Castellum romano de Can Blai

Como en tantos otros sitios de nuestro país, el nombre de Formentera se lo debemos a los romanos, que en su tiempo llamaron a esta isla ‘Frumentaria’, o ‘Isla de Trigo’, gracias a su riqueza agrícola. Aquí vinieron, vieron y descansaron. Y como testimonio de su paso por nuestra isla contamos con el Castellum Romano de Can Blai, una edificación que aún hoy sigue siendo un misterio para los arqueólogos e investigadores.

Construida en el siglo III –aunque estudios más recientes la fechan en el siglo IV-, esta estructura cuenta con cuatro torres defensivas unidas por murallas, orientadas a los puntos cardinales, y una quinta que hace de entrada. Hay otros enclaves de frontera en el Imperio Romano que han dejado edificaciones similares en Bulgaria, Siria o Túnez, y se construyó a una altura que permitía otear el horizonte con bastante eficacia, por lo que hay quien considera que era una fortificación militar.

Sin embargo, otros estudios la sitúan como un refugio para los habitantes romanos de las poblaciones cercanas; o como una construcción privada que no llegó a ser terminada; o como un castillo que tuvo piedras y losas valiosas que fueron expoliadas y le dieron ese aspecto. Aún hoy vienen expertos de universidades de toda Europa (especialmente de Italia) a visitarlo y estudiarlo.

Si quieres acercarte a verlo, el Castellum Romano de Can Blai está en la Costa Sur de Formentera, en el kilómetro 10 de la carretera que va de La Savina al Pilar.