La historia de Formentera, el último paraíso del Mediterráneo

La historia de Formentera está llena de magia y de recuerdos. Formentera, la isla menor de las Baleares, no es como ninguna otra que hayas podido conocer antes. Todos los sueños propios del imaginario mediterráneo se condensan en esta ínsula de poco más de 80 kilómetros cuadrados, blanca, verde y azul, de melodiosas brisas y naturaleza en estado puro. Es el destino que inspiró a Julio Verne, el paraíso de toda una generación hippie y un enclave medioambiental de importancia mundial. Ha conservado su milenaria belleza hasta nuestros días gracias a que sus habitantes la han protegido y a que la propia naturaleza la ha elegido con un escudo protector único en el mundo.

Es Cap de Barbaria, Formentera, Islas Baleares

Es Cap de Barbaria. © javiergomiz.com

 

Bien lo saben todos los turistas que vienen a visitarla desde los años 60, acudiendo al último paraíso del Mediterráneo en busca de paz, aire fresco y el mejor Sol del Mare Nostrum. Mucho antes que ellos, por la pequeña pitiusa han pasado púnicos, romanos, árabes y cristianos, y todos cayeron enamorados de sus playas. Entre otras huellas, queda la Capilla románica de Sa Tanca Vella, construida en 1336, con tal sencillez que parece hecha a la medida y personalidad de la isla.

Historia de Formentera: La repoblación del paraíso

Iglesia de Sant Frances Xavier

Iglesia de Sant Frances Xavier

Tras cientos de años olvidada, con la repoblación tardía del siglo XVIII en Formentera se volvió a asentar una residencia estable y se construyó una iglesia, la primera, dedicada a San Francesc Xavier (1738), santo que también da nombre a su capital. La población creció de forma progresiva –siempre siendo una cantidad poco significativa-, y con el desarrollo de la industria turística, en los años 60 y 70, Formentera se convirtió en el gran tesoro escondido, redescubierto por Europa, que todos soñaban y pensaban extinguido. El turista que viene a Formentera no busca unas vacaciones convencionales. Sabe que aquí la naturaleza es la que impone sus virtudes y nosotros nos adaptamos a ella, y nos dejamos llevar por sus encantos sin hacer preguntas.

Historia de Formentera: La posidonia oceánicaY mientras todo esto pasaba, el verdadero secreto de su arena finísima y sus aguas cristalinas se ocultaba debajo del agua sin que nadie lo supiera. La posidonia oceánica, una planta acuática responsable de la calidad de su biodiversidad, ha creado en torno a Formentera una pradera de flora submarina que la mantiene hermosa desde su origen. Este milagro de la naturaleza fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999, y en 2006 se detectó que una de esas algas tenía una longitud de ocho kilómetros y una edad de más de 100.000 años. Pero ese es un misterio resuelto de los muchos que quedan por resolver.