Relájate y disfruta de la isla

Formentera es el lugar idílico para desconectar y descansar. Es un punto de fuga, una toma de tierra para recuperar nuestra esencia natural y olvidarnos de los sinsabores del progreso europeo. Por aquí decimos que si vienes una semana a Formentera te sabe a poco y que si vienes dos, ya no te quieres volver. Sea por la Posidonia del agua, por sus pinares o sus dunas, sea por su esencia hippie o por sus referencias ancestrales, Formentera está cargada de energía magnética y atrapa a quien la pisa. No te pasa sólo a ti, es algo que ya les ocurrió a los primeros habitantes que llegaron, a fenicios, romanos, árabes, visigodos y cristianos, y en particular en las últimas décadas a hippies italianos y españoles.

 

Sobre nuestra tierra y nuestra agua podrás practicar deportes alternativos y sostenibles donde descargar adrenalina, pero hay otras actividades que tienes que probar: Una puesta de sol en Cala Saona, un café en la plaza del pueblo de Sant Francesc o una mañana mirando al infinito desde el faro de la Mola son solo algunas de las muchas cosas que te infundirán paz, tranquilidad y comunión con el medioambiente.

 

Te aconsejamos que te dejes llevar por la naturaleza de Formentera y que disfrutes cada momento como si fuera único. Quítate los zapatos y siente la arena, el agua o la tierra bajo tus pies directamente, date cuenta de que tú también eres un ser natural que necesita ese contacto. La isla hará el resto por ti y te recargará de energía. Y cuando vuelvas, y sientas que la corbata o la falda te aprietan, que el coche está frío o que la ciudad huele a hormigón y suena a acero, acuérdate del horizonte que Formentera te regaló por unos días. Esa persona, realmente, es quien eres.