Higueras en el paisaje

Higueras en Formentera

En Formentera no todo son sabinas y pinos. En nuestra riquísima flora hay otro elemento propio del paisaje que le da a la isla la imagen que tiene, muy característico del Mediterráneo y de nuestra tradición payesa: la higuera.

Son muchas las higueras que pueblan nuestras tierras, y no pocas veces se ha solicitado a las instituciones que se preocupen por facilitar su cuidado, porque son árboles centenarios. Además –y si vienes lo podrás comprobar- dan los mejores higos que vas a probar nunca. Son resistentes y se adaptan con mucha facilidad, pero necesitan unos cuidados mínimos.

Sobre el porqué de sus retorcidas formas, hay una explicación legendaria, citada por Jorge Demerson en ‘Leyendas de Ibiza’ (un libro que te recomendamos encarecidamente). Dice que Ibiza fue en su día el paraíso de Adán y Eva, cosa que no es difícil de imaginar, y que lo que siempre pensamos que fue una manzana fue en realidad un dulce higo. Es la propia higuera la que, con el cargo de conciencia que le crea haber sido el árbol del fruto prohibido, se retuerce en su pesar y adquiere esas formas hipnóticas y serpenteantes.

En Formentera las higueras tienen unas proporciones titánicas, son realmente grandes. Además, están apuntaladas por sus dueños con estalons para facilitar la recogida de los frutos, y con ello brindan una sombra exquisita para propios y extraños en los meses de calor.

La transformación de la higuera, de esqueleto raído a monumento verde, en primavera es espectacular, y a los que vivimos en Formentera nos alegra la vista y nos recuerda quiénes somos y de dónde venimos. Es un símbolo que nos dice que estamos en casa.

 

¿Nos dejas tu comentario?